La importancia del iPhone 7

El nuevo teléfono que llegará el próximo otoño y sus tecnologías representan un reto para Apple

Se atribuye a Henry Ford, padre de la industria moderna, una celebrada lección de marketing: “Si les hubiera preguntado a mis clientes qué querían, me habrían contestado: ‘un caballo más rápido’”. Era esta una frase que le gustaba citar al fundador de Apple, Steve Jobs, cuando alguien apelaba a las preferencias del público sobre un nuevo producto. “La gente no sabe lo que quiere hasta que se lo enseñas”, repetía. Mucho de eso ha quedado impregnado en la forma de hacer de la compañía de Cupertino, pero ahora se apela a ese espíritu más que nunca. El futuro iPhone 7, que debe llegar el próximo otoño, debe llevar esa impronta. Sorprender y crear necesidades irrenunciables a sus usuarios. Va a ser una pieza clave en el devenir de la firma de la manzana por varios motivos.


Entre los primeros factores hay que destacar que los últimos días no han sido muy buenos para quienes tienen acciones de Apple. Desde que la semana pasada se anunció que durante el último trimestre “sólo” había ganado 10.000 millones de dólares y “sólo” había facturado 50.000 millones de dólares –unos 8.800 y 44.000 millones de euros respectivamente–, los valores de la compañía no han parado de caer. Pese a la irracionalidad de ese comportamiento bursátil, entre los datos que han contribuido a esas bajadas destaca también el hecho de que, por primera vez en 13 años descienden los beneficios de la empresa y, además, las ventas de teléfonos móviles –no sólo del iPhone– están en caída en todo el mundo.

En plena sangría bursátil, el consejero delegado de Apple, Tim Cook,concedió una entrevista a la cadena de televisión norteamericana CNBC en la que anunció que con los nuevos móviles de la marca que están por llegar, “la gente que hoy tiene iPhone querrán actualizarse al nuevo”. El presentador le preguntó: “¿necesitaré algo más?”. Cook le respondió que sí. Como el periodista, escéptico, le respondió que no podía pensar en necesitar nada más, el directivo le respondió: “pero vamos a darte cosas sin la cuales no podrías vivir y que hoy no sabes que necesitas”.

Según Cook, “ese ha sido siempre el objetivo de Apple: hacer cosas que realmente enriquecen la vida de la gente. Que te hacen mirar atrás y preguntarte cómo has podido vivir sin ello”. Los comentarios del líder de la compañía era la respuesta a las acusaciones de falta de innovación en los móviles en sus últimas versiones. Desde el lanzamiento del icónico móvil, en el 2007, se ha convertido en la mayor fuente de ingresos de la compañía, no sólo por las unidades vendidas, sino también por la miríada de servicios asociados.

Apple necesita crecer no sólo en ventas, sino también en servicios como iCloud, Pay y Music y en los que se pueden derivar nuevas costumbres de consumo audiovisual, como el Apple TV. En cualquier caso, el iPhone sigue siendo el rey de la casa.

Desde su primer llegada al mercado, los iPhone y el sistema operativo iOS han mejorado mucho, con nuevas tecnologías añadidas a cada generación, como el asistente Siri, el coprocesador de movimiento, el sensor de huellas dactilares, la arquitectura de 64 bits o la pantalla sensible a la presión. Ahora, Apple necesita que el iPhone vuelva a ser una gran locomotora de la compañía, por lo que el iPhone 7 (con su versión Plus) necesita convertirse en un nuevo objeto de deseo. Está por ver si lo conseguirá, pero Cook ya ha abierto una campaña para la que faltan muchos meses. El nuevo modelo llegará en otoño, pero ya se habla de él abiertamente en Silicon Valley.

Pocas veces como hasta ahora se han podido saber tantas cosas de un nuevo modelo de móvil de Apple con tanta antelación. Hay que tener en cuenta que la compañía suele probar más de un diseño y característica antes de decidirse por la configuración definitiva. El nuevo teléfono debe llegar, en principio, en dos tamaños. Entre las novedades que se han mostrado en contadas filtraciones a páginas web orientales se encuentra la posibilidad de que uno de ellos incorpore una doble cámara, como el Huawei P9 , para aumentar la ya considerable calidad de sus tomas.

En el P9, una cámara capta la imagen en color (RGB) y la otra se dedica sólo a la luz. De la combinación salen fotografías que parecen tomadas por máquinas muy superiores. Las informaciones filtradas hasta ahora apuntan a que la doble cámara iría sólo en el iPhone 7 Plus, el más grande.

Algunas fuentes sugieren la desaparición del conector de auriculares para dar paso a un nuevo modelo inalámbrico. El objetivo de eliminar ese conector sería hacer más fino el teléfono. El conector Lightning también serviría para escuchar música, pero eso obligaría a crear adaptadores o nuevos auriculares específicos.

Cook hizo notar durante la entrevista que Apple compra a lo largo del año nuevas empresas con tecnologías y que son esas novedades las que acaban por llegar a los modelos de teléfonos. Sin embargo, no tenemos todavía ni una pista de todo eso que nos va a encantar del iPhone 7. Apple intentará volver a dejar atrás los caballos. No lo duden.

El éxito del pequeño SE

En las cifras de ventas de teléfonos de Apple no han podido entrar todavía las del nuevo modelo SE, lanzado a finales de marzo con (casi) las mismas características que el iPhone 6S/6S Plus, pero menor tamaño y precio.

Aunque la compañía no facilita datos de sus ventas más que cada trimestre, cuando facilita un informe completo con el número de móviles vendidos, parece que las cifras del presente periodo se verán incrementadas en gran medida por el nuevo modelo. Pruebe a buscarlo en cualquier tienda o almacén. Es muy difícil encontrarlo. Ni siquiera en las tiendas oficiales de la compañía. En la compra por internet, la espera es de 2-3 semanas.

A un precio mucho menor (desde 489 euros) que el iPhone 6S (desde 749 euros), el SE lleva el mismo procesador y la misma cámara que su hermano mayor. Su pantalla es de 4,5 pulgadas, más pequeña y también más manejable. La misma esencia en un tamaño moderado.

Criticado porque el modelo de entrada sólo lleva 16 GB de memoria interna, el iPhone SE parece contentar las expectativas de un público que no desea cargar el móvil con multitud de aplicaciones ni archivos y, mucho menos, desembolsar más de 500 euros por un móvil. Esa era la respuesta que permite a Apple acercarse a un público que hasta ahora se quedaba sin llegar al iPhone.


La cuota de mercado de Android en España es del 86,6%, mientras que el iPhone tiene sólo un 12,2% del mercado. La esperanza de Apple es conseguir switchers, gente dispuesta a cambiar de sistema operativo, para pasarse al suyo, iOS. Según Cook, ese número ha crecido de forma notable en numerosos países. El próximo mes de junio, la compañía de la manzana presentará en San Francisco las nuevas versiones de sus sistemas operativos para móviles (iOS), ordenadores (Mac OS), reloj (Watch OS) y Apple TV (TV OS) en su conferencia de desarrolladores.