TRES METROS SOBRE EL CIELO by Ángel Sanchidrián

Bueno, pues hoy he visto “Tres metros sobre el cielo” y os voy a contar un poco.
La película va de los morreos de la ESO pero cuando no eres feo y con granos, porque esos están jugando al rol y vistiéndose de Sailor Moon y no catan pezuña.
La protagonista se llama Babi, como la bata de párvulos, y es una chiquina como Dios manda, de las que llevan el pelo limpio, tienen amigos con flequillo y ponen los hashtags en inglés. Se nota que es de clase alta porque le da un sorbo a la copa y se la deja entera, que da ansia verlo, que son 10 euros. Además sus amigas se llaman Jimena o Covadonga, no Yorelai o Yeni Zuleima.
Entonces conoce a un chiquín que tiene una mengua y que se llama “H”, para acordarse si se pierde. El chico es más chulo que guiñar un ojo y hacer la pistola con los dedos, pero tiene un problemilla de agresividad. Cuando no puede pelar un cacagüete, ahueca los sobacos y se lía a hostias hasta con las farolas que parpadean. Al hermano lo tiene empotrado contra los armarios.
Luego él enamora a la chiquina llamándola feto y fuagrasa y ahogándola en la piscina, que si yo le hacía eso a una chica en 3º de BUP me pegaba una patada en la papada del pubis que bailaba la onda vaselina. Es que él tiene ese romanticismo serbo-bosnio que igual te quema un contenedor que te vuela una cometa y te hace cosquillas en la chominola, según por dónde le suba el fósforo.
La relación es muy bonita porque van siempre en moto. Ella levanta los brazos y él cierra los ojos y saca morros que parece un perro por la ventanilla del coche, y que es lo que le da la calidad a la película.
El guión está muy bien porque el prota se pone bizco de astucia y te dice “tronjo, je bulla hojtia jabej” que no le entiende ni el GPS, y el vestuario es muy bueno porque el chiquín se quita la camiseta más que el socorrista de Tiburón.
Te la recomiendo si te gusta dejarte la copa entera o hacerte cosquillas en la chominola.