Todos los detalles del nuevo disco de Bruce Springsteen

El Boss también lanzará el libro ‘Born to run’ el próximo martes

Bruce Springsteen se desnuda, o eso es lo que supuestamente ha de contener todo libro de memorias que se precie, mostrar la totalidad del personaje. Y eso queda parcialmente cumplido a lo largo de las 576 páginas de Born to run , que se pone a la venta planetariamente el próximo martes (Random House en castellano, y Malpaso en catalán). Como aperitivo o complemento del lanzamiento editorial, hoy se pone a la venta el álbum Chapter and verse (Sony), una antología que sirve como recorrido autobiográfico, poniendo énfasis en aquellos temas que iluminan los hitos de su carrera y no simplemente una sucesión de hits. Una publicación que coincide con el 67.º cumpleaños del Boss, y en la que se incluyen cinco composiciones inéditas, escritas e interpretadas antes de que la E Street Band fuera una realidad.


Para el aficionado springsteeniano son ese puñado de canciones lo que puede motivar el interés musical por el volumen, de un total de 16 cortes. Los temas inéditos son Baby I, interpretado por un Springsteen de 16 años en 1966 y liderando su primera banda, The Castiles, a ritmo de rock furioso y desafiante; el clásico You can’t judge a book by its cover de Willie Dixon, también con los Castiles; He’s guilty (The judge son), un blues rock interpretado por su siguiente banda, Steel Mill; Ballad of Jesse James, en donde ya es reconocible su voz y arropado por la Bruce Springsteen Band con el piano de David Sancious, y Henry boy, compuesto por el Boss en 1972 y que interpreta a voz y guitarra acústica desnudas.

Después de este puñado de piezas novedosas, el volumen se completa de forma cronológica con composiciones ya editadas en su día: Growin’ up,4th of july, Asbury Park (Sandy), Born to run, Badlands, The river, My father’s house, Born in the U.S.A., Brilliant disguise, Living proof, The ghost of Tom Joad, The rising, Long time comin’ y Wrecking ball. Más allá de las notas musicales, el foco de esta operación bifronte está dirigida hacia el mencionado Born to run, el libro, no el glorioso y legendario tema que se convirtió en uno de los indiscutibles himnos de lo que es la música rock y que Springsteen sigue cantando indefectiblemente en cada concierto desde hace decenios.

Se trata de una obra con la mejor de las intenciones y en donde la pericia narrativa del músico estadounidense es voluntariosa aunque nunca brillante. Para el aficionado que ha seguido desde sus albores la carrera musical del autor de Born in U.S.A., estas memorias no le deparan mayores sorpresas factuales, más allá de los agradecidos detalles y anécdotas curiosas. Son los detalles que dibujan su carácter y personalidad los apartados más interesantes del volumen, aunque se trate también de una obra incompleta en ese aspecto, como él mismo reconoce: “escribir sobre uno mismo es algo muy curioso. Al fin y al cabo es solo otra historia, la historia que has elegido extraer de los acontecimientos de tu vida . No lo he contado ‘todo’ sobre mí mismo. La discreción y el respeto a los sentimientos de otras personas me lo impiden”.

La descripción de como un chaval de un barrio de Nueva Jersey, conocedor de la calle y amigo de colegas de pandilla, nacido en el seno de una familia complicada, se convierte, primero en aspirante roquero, y más tarde en estrella multitudinaria, es conocida y emocionante. Su trato con la fama, el éxito, y su atracción/rechazo de las mismas. Su ejemplo, su paso a paso en una lucha en un entorno adverso, está narrado de una manera en la que numerosos lectores pueden sentirse identificados, por su credibilidad y porque lo escribe de un modo sin mayores complicaciones.

¿Qué descubrimos? Su visión mayoritariamente negativa de su amplia familia, donde cohabita la sangre italiana con la escocesa-irlandesa y donde algunos de sus miembros padecen graves enfermedades mentales; sus reflexiones sobre su evolución como músico y cantante, francamente interesantes, que su hija es una consumada jinete profesional, que él ha ido durante años a terapia o que no sabe leer música...