Desigual factura 861 millones, un 7,8% menos, pero aumenta su beneficio

La compañía concentra el 90 % de sus ventas en los mercados europeos

La firma de moda Desigual ha cerrado 2016 con una facturación de 861 millones de euros, un 7,8 % menos que el año anterior, debido al descenso de las ventas en Europa, aunque ha logrado aumentar su beneficio neto un 9 %, hasta 71 millones, gracias al plan de eficiencia iniciado en 2015.

La compañía, participada por el grupo francés Eurazeo e inmersa en la transformación de su modelo de negocio, concentra el 90 % de sus ventas en los mercados europeos, que en 2016 experimentaron un retroceso generalizado, a excepción de algunos países como España.


Ello, sumado al auge de las marcas ‘low cost’, como H&M o Primark, y al crecimiento de tiendas online como Zalando o Amazon, ha provocado la caída de la facturación de Desigual, que en 2015 ya redujo sus ingresos un 3 % tras veinte años de crecimiento continuado.

Pese a todo, la compañía ha conseguido aumentar su beneficio neto, fundamentalmente por el plan de eficiencia impulsado en 2015, que prevé entre otras medidas el ajuste de la red de tiendas, y las menores provisiones realizadas en 2016, según explica a Efe el director corporativo del grupo, Alberto Ojinaga.

El ebitda (beneficio bruto de explotación) de Desigual también ha disminuido en el último ejercicio, concretamente un 17 %, situándose en 166 millones de euros, mientras que la posición neta de caja de la compañía ha crecido hasta los 381 millones, 83 más que a cierre de 2015.

Desigual, fundada hace más de treinta años por el suizo Thomas Meyer, su actual presidente y consejero delegado, ha empezado a implantar en el último año algunos de los proyectos previstos en el plan de transformación de la firma, que afectan tanto a la marca como a los productos y la distribución, con el objetivo de preparar su próxima fase de crecimiento, que tendría que empezar a ser visible en 2018.

En esta estrategia se enmarca el reciente nombramiento de David Meire, quien durante los últimos diecisiete años ha ocupado diversos cargos directivos en la multinacional Nike, como responsable de la nueva oficina del Cliente.

”Queremos convertir a Desigual en una compañía con un modelo de negocio orientado al cliente”, afirma el responsable de Marketing de Desigual, Borja Castresana, quien subraya que el objetivo es conocer la opinión y las necesidades de la clientela para mejorar su satisfacción e identificar nuevas oportunidades de negocio.

Los cambios en el área de producto también empiezan a hacerse efectivos en Desigual, que ha optado por introducir en sus coloristas colecciones prendas “más sobrias, adecuadas para todas las ocasiones”, para atraer nuevos clientes.

Además, ha impulsado una mayor renovación del producto en tienda, con la incorporación de nuevos modelos cada mes, y ha estructurado la colección por motivos de uso.

”También estamos aumentando la calidad de los productos sin subir los precios”, han remarcado los directivos de Desigual, que ha impulsado asimismo un nuevo concepto de tienda, “más blanca y ordenada”, para proporcionar al cliente una experiencia de compra “más tranquila”.

La compañía ha estrenado esta nueva imagen de tienda en el local que tiene en el número 140 de Las Ramblas de Barcelona, una prueba piloto que hasta ahora ha dado “muy buenos resultados”, por lo que el objetivo es que se remodele el conjunto de la red en los próximos tres años.

Fundada en Barcelona en 1984, Desigual cuenta actualmente con más de 4.600 empleados y está presente en un centenar de países a través de más de 500 establecimientos propios, cerca de 6.000 tiendas multimarca, 2.200 puntos de venta en grandes almacenes y 19 tiendas online propias.


En 2016 ha cerrado 37 puntos de venta y ha realizado siete aperturas, una cifra, esta última, muy inferior al promedio de ejercicios anteriores, cuando solía inaugurar más de un centenar de establecimientos anuales, tanto propios como franquiciados.