El empleo en personas mayores de 55 años podría suponer un aumento del 9,9% del PIB.


Potenciar las oportunidades de trabajo “senior” (es decir, para aquellas personas matyores de 55 años) podría hacer que la economía española creciese casi un 10%,  que serían 188.000 millones de euros. Las personas en esta franja de edad suelen tener dificultades en la reinserción laboral -tras un despido o un cese de negocio- debido a la falta de conocimientos actualizados, dificultad en la reconversión profesional y mayores aspiraciones salariales. Pero ese sector de la población podría repercutir de manera tremendamente positiva en la economía española si se tumbasen esas barreras.
Si el empleo de los mayores de 55 años estuviese a niveles de Suecia, el PIB español crecería un 9,9%, según el PwC Golden Age Index, que analiza el mundo laboral entre los trabajadores “senior” en los países de las OCDE.
Junto a España, otros países como Francia, Portugal, Irlanda o Alemania, tendrían una subida media del PIB si se mejorasen las posibilidades de empleo entre los mayores de 55. Italia, Bélgica o Grecia pertenecen al grupo de países que experimentarían una crecida alta (superior al 10%) de su PIB si incorporasen gente en estos rangos de edad a la fuerza de trabajo.
En España, el porcentaje de empleados entre los 55 y los 64 años, se sitúan en el 49.1%, y el de aquellos mayores de 65 se corresponde con un 4,9%. Suecia (uno de los mercados laborales más eficientes) cuenta con un 74% y un 21,9% respectivamente.
En los países de la OCDE, los mayores de 55 años aumentarán en un 50% en el período comprendido entre 2017 y 2020, situándose en 538 millones de personas, lo que supone una fuerza de trabajo más que considerable. El PIB conjunto de la OCDE podría aumentar en 2 billones de euros en este caso si aumentase el empleo senior a los niveles de Suecia.