System Action se estrena en la 080 con una colección inspirada en la sencillez de los elementos naturales

La firma ha presentado su colección de Invierno 2018


“Pies para que os quiero si tengo alas para volar”, así es como la firma System Action daba comienzo a su primer desfile en la pasarela 080 de Barcelona. Con esta referencia a Frida Kahlo y sus orígenes, la marca pretendía evocar la imagen del desierto americano y conectar así con la tierra. La colección The Origin para la temporada invierno 2018 se inspira “en los orígenes de la humanidad” y en “lo natural”, como la propia firma asegura.
Después de más de 30 años de trayectoria como marca de gama low cost, System Action se estrena entre los grandes de la moda catalana para ofrecer una línea cargada de materiales casi primarios, como el algodón, la lana o la seda. A través de estos tejidos, se intuye esa conexión con la naturaleza, a la que la firma se mantiene fiel, anteponiendo siempre calidad ante cantidad. La composición de las prendas, junto con su diseño, daba como resultado un sin fin de largas faldas vaporosas, anchas túnicas y pantalones volátiles, que daban total sensación de libertad sin ceñirse al cuerpo.
“Pies para que os quiero si tengo alas para volar”, así es como la firma System Action daba comienzo a su primer desfile en la pasarela 080 de Barcelona. Con esta referencia a Frida Kahlo y sus orígenes, la marca pretendía evocar la imagen del desierto americano y conectar así con la tierra. La colección The Origin para la temporada invierno 2018 se inspira “en los orígenes de la humanidad” y en “lo natural”, como la propia firma asegura.
Después de más de 30 años de trayectoria como marca de gama low cost, System Action se estrena entre los grandes de la moda catalana para ofrecer una línea cargada de materiales casi primarios, como el algodón, la lana o la seda. A través de estos tejidos, se intuye esa conexión con la naturaleza, a la que la firma se mantiene fiel, anteponiendo siempre calidad ante cantidad. La composición de las prendas, junto con su diseño, daba como resultado un sin fin de largas faldas vaporosas, anchas túnicas y pantalones volátiles, que daban total sensación de libertad sin ceñirse al cuerpo.
Tampoco faltaron los conjuntos tipo sastre intercambiando en ocasiones el pantalón por la falda o la chaqueta por un chaleco. System Action ha optado por presentar un mismo modelo de prenda repetido con variaciones tan solo en el material y color utilizado, huyendo así de los estampados.
Mientras que algunos de los trajes y gabardinas se mantenían en los clásicos colores beige o azul marino, otros tenían un efecto metalizado en color bronce. Los acordes finales los ponía el terciopelo y la seda rosa en forma de traje de chaqueta y pantalón y de vestido, rompiendo con la línea argumental del desfile.
Gracias a los colores cálidos como el teja, el granate o el terracota, las prendas se asociaban de nuevo a paisajes áridos en los que la tierra o la arena son protagonistas. Los tonos más alegres los ponían los vestidos y shorts monocromo que las modelos presentaban siempre en grupos de tres: amarillo mostaza, rojo coral y verde turquesa. Cada uno de ellos lo lucían a conjunto con el segundo accesorio estrella del desfile, los bolsos multiposición, que era posible llevarlo como riñonera o cruzado a modo de bandolera.
Pero sin duda el complemento que System Action ha utilizado como hilo conductor de todo el desfile ha sido la pamela de alas infinitas que acompañaba a todos los looks. Si bien el material del que estaban compuestos los sombreros era siempre el mismo - una especie de ante - el color variaba con cada estilismo, yendo a conjunto de la prenda protagonista.
La firma ha presentado un único modelo de zapato: una especie de zuecos de tiras negras, atados al tobillo y con tacón de madera, que todas las modelos lucían acompañados de calcetines. Uno de los detalles que recuerda inevitablemente al lejano oeste era el uso recurrente de cuerdas en muchas de las prendas. En ocasiones eran los propios vestido de punto o lana con efecto deshilachado, que dejaban al aire esta especie de flecos, y en otras eran las cintas de los pantalones que quedaban colgando, alejándose de una de las máximas de marca: la comodidad.
System action, que actualmente produce el 90% de sus prendas en España, abrió su primera tienda en Barcelona en 1986 y, según afirma, “sigue manteniendo el mismo espíritu en sus colecciones, lejos de la producción en serie”. La firma vive ahora una nueva etapa desde que la empresa familiar Paz Torras se hiciera recientemente con la compañía.


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