Bitcoin ha sido uno de los activos del 2021. El increíble rally protagonizado por la criptmoneda ha dejado un reguero de millonarios por el camino. Pero no solo para los inversores directos en la divisa digital creada por Satoshi Nakamoto. También ha habido una infinidad de activos, desde otras monedas a compañías (como Coinbase), que se han beneficiado de este crecimiento disparado. Una de las próximas que puede encumbrarse trabajando por mejorar el sistema criptográfico es la canadiense Blockstream.
A diferencia de la ya conocida Coinbase, que es una simple plataforma de criptomonedas, Blockstream está centrada en la llamada “red bitcoin”. Su trabajo es la de crear, y engrasar, las tuberías del bitcoin para facilitar las transacciones y su uso. También la de generalizar su empleo hasta otras disciplinas como ha ocurrido recientemente en El Salvador. De hecho, la compañía está detrás de la primera emisión de bonos en bitcoin, que se llevará a cabo en dicha región, y que será la primera que se lleva a cabo en la historia.
Un proyecto en el que el
jefe directivo de la firma, Samson Mow, ha trabajado estrechamente con el
presidente del país, Nayib Bukele. Y que demuestra el potencial al alza de
la compañía como catalizador del efecto bitcoin. Aunque la compañía también trabaja
en que se puedan producir muchas más transacciones con la criptmoneda, lo que
ayudara a estabilizar los fuertes vaivenes que sigue su cotización. Para Gemma
Barkhuizen, analista del fondo Long Term Global Growth de Baillie Gifford,
la red bitcoin supone “la próxima etapa de inflexión” de cara al
futuro de la criptomoneda.
¿CÓMO FUNCIONA LIQUID DE
BLOCKSTREAM?
Blockstream presenta algunas
características que le hacen muy atractivo a la hora de invertir en él. En
primer lugar, su software denominado Liquid con el que espera “reconstruir los
mercados de capitales en la parte superior de la red de bitcoin”, explica
Barkhuizen. Un trabajo colosal, pero que de conseguirlo sería enormemente
beneficioso para la cripto y para la compañía. Pero hay que ver más allá de la
moneda como tal. El proyecto de la firma canadiense permitiría también
reducir con fuerza los costes y la complejidad de utilizar la cripto como
moneda de cambio, lo que sería un gran avance para aquellas compañías que han
utilizado el bitcoin para desarrollar servicios financieros.
Liquid, también conocida
como Liquid Network, funciona como una ‘sidechains’ o cadenas laterales
que perfecciones las prestaciones de las redes de blockchain tradicionales. En
este caso, basa en la operatividad de bitcoin. Las principales prestaciones que
ofrece son liquidaciones rápidas, transacciones confidenciales, “tokenización
segura” e interoperabilidad. A la hora de funcionar se puede verificar como un
equivalente a bitcoin, a través de las cadenas de bloques, y es administrada y
asegurada por los miembros de la red que verifican los movimientos y a los que
se denomina como ‘funcionarios’. Al final, estos últimos son utilizados como
una exigencia de confianza para que se acepten los intercambios.
Por último, otra de las
claves es que posee un “equipo muy cualificado”, según la propia Barkhuizen. La
empresa fue fundada por Adam Back un criptógrafo muy reconocido que
gracias a su poder de captación ha logrado atraer mucho talento dentro del
mundo de la criptografía. Un ejemplo de ello es su hombre más visible Mow el
cual ha sido la imagen visible de todo el desarrollo que se está produciendo en
El Salvador.
EL PAPEL DE BLOCKSTREAM EN
LA EMISIÓN DE BONOS EN BITCOIN
Se trata del primer gran
experimento del grupo. El Salvador busca lanzar al mercado 1.000 millones de
dólares en bonos a 10 años «tokenizados», con un interés del 6,5% y
serían abonados en bitcoins. La mitad de la recaudación del «bono volcano»,
como se le conoce, se convertiría a bitcoin y la otra mitad se utilizará para
infraestructura y minería de bitcoin impulsada por energía geotérmica, explicó
el propio Mow y el presidente Bukele. La emisión de deuda tiene un encanto
importante frente a otros lanzamientos: el inversor obtendrá una rentabilidad
del 146% debido a la apreciación proyectada de bitcoin.
Obviamente no es nada
seguro, ya que exigiría que el bitcoin se disparase hasta el millón de dólares
en un periodo de cinco años. De hecho, se ha puesto ese tiempo como periodo de
bloqueo y no será hasta después de esa fecha que el gobierno comenzará a
vender sus bitcoins y pagará un dividendo adicional a los inversores. Una
idea arriesgada, pero dado el creciente interés por la moneda
virtual y por todo lo que conlleva, incluido el entramado bitcoin que se esta
desarrollando, no es una locura que su precio pueda ir al alza.
Aunque resulta más fácil
mirar al potencial de Blockstream que al del propio bitcoin. La compañía no
cotiza, pero pronto podría hacerlo por lo que seguirla de cerca siempre es una
buena idea. Al fin y al cabo, si la emisión de El Salvador concluye en éxito
otros países, e incluso empresas, podrían buscar emitir su deuda a través de la
red Liquid. Incluso la firma está en el radar de instituciones de inversión muy
reputadas, como la propia Baillie Gifford. Quizás, la mejor manera de buscar un
nuevo multiplicador gracias al bitcoin pueden ser ahora las compañías que
trabajan en hacerlo más eficiente.
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