Ante un sector que comienza a vislumbrar una vuelta al crecimiento tras dos años de adaptación y transición, la feria valenciana dedicada al universo de la puericultura y la moda infantil refuerza su papel como plataforma de referencia. Celebrada en Feria Valencia del 21 al 23 de enero, la sexta edición del binomio BabyKid Spain + Fimi tuvo un significado especial para el certamen de moda infantil, que alcanzó su 100ª edición. Coorganizado por Feria Valencia y Asepri, con el respaldo de Ivace e Icex, el evento volvió a situar la internacionalización en el centro de su estrategia, reuniendo a 735 marcas de 44 países, lo que supone un incremento del 7,21 % respecto a la edición anterior.
Este contexto ferial se produce en un momento de transición para el sector español de productos infantiles, que en 2024 alcanzó una facturación de 1134 millones de euros, todavía condicionada por el descenso de la natalidad en España y por una creciente presión competitiva de grandes operadores internacionales y plataformas de bajo coste. Para Lores Segura, directora de Asepri (Asociación Española de Productos para la Infancia), esta situación no responde a un escenario puntual, sino a una serie de problemas estructurales que afectan al consumo, como los niveles de natalidad o los retos del acceso a la vivienda. Desde la asociación subrayan la necesidad de reforzar el posicionamiento del sector a través del diseño, la calidad y la diferenciación, apoyándose en ayudas gubernamentales y en normativas exigentes como palancas para consolidar su competitividad. En este contexto, la internacionalización se perfila como la principal vía para impulsar el crecimiento previsto del sector, estimado en torno al 4 % en el año en curso.
La internacionalización, eje estratégico del salón
Reforzando esa idea,
Segura afirmó que “el 90 % de actividades que impulsa Asepri están orientadas a
que las empresas puedan crecer fuera o consolidarse en mercados extranjeros”.
En esta última entrega, BKS+Fimi reunió a más de 450 compradores internacionales
procedentes de 56 países de todo el mundo, destacando la presencia de
visitantes de Latinoamérica. Para Alicia Gimeno, directora del salón, esta
estrategia internacional ha sido clave para la evolución del evento,
reconociendo que, sin ella, “estaríamos hablando de una feria muy complicada”,
mientras que hoy se presenta como una oportunidad real para que las marcas
expositoras accedan a nuevos destinos. Desde la organización y la asociación
dedicada al sector infantil coinciden en señalar como prioritarios territorios
como Latinoamérica, Oriente Medio y nuevos mercados emergentes en el Sudeste
Asiático y África, así como países con alto potencial como India, Japón,
Australia o Kazajistán.
Este impulso exterior se ha apoyado en una oferta ferial cada vez más amplia y
diversificada, con un incremento del 50 % de la superficie expositiva, ocupando
dos niveles completos del pabellón 7 del recinto ferial. Por categorías, la
puericultura concentró 341 marcas, seguida del juguete, con 196 firmas,
mientras que la moda infantil y los complementos sumaron 38 marcas y el calzado
alcanzó las 60 enseñas, siendo precisamente el juguete y el calzado los
segmentos que lideraron el crecimiento en esta edición. Concretamente en el
ámbito del calzado, la feria registró un notable incremento de firmas
especializadas en propuestas "barefoot", como Muris Brand, que
participó por segundo año consecutivo en el certamen. Lara Díaz, cofundadora de
la marca, destacó “la buena acogida de su propuesta, especialmente entre compradores
procedentes de Portugal, México o Tailandia”. En esta edición, la firma
presentó su colección femenina, cuyo lanzamiento está previsto para mediados de
febrero, y avanzó el desarrollo de una nueva línea de botas impermeables que
llegará en verano, orientada a reforzar su posicionamiento en mercados del
norte de Europa.
Uno de los momentos más destacados de la edición fue la celebración del
habitual desfile Fimi Kids Fashion Week, que reunió a firmas como Abel &
Lula, Amarca Kids, Artesanía Filita, Boboli, Canada House, Dadati, Javilar,
Marae Kids, Mayoral, Nath by Tuc Tuc,
Newness, Nora Baby Bags by Cambrass, The Boston Kids, Tuc Tuc o Monamour by
Mou-te. Impulsada por Mónica Navarro, esta última es el proyecto textil de la
asociación Mou-te, centrada en el desarrollo de programas de formación y ocio
para personas con necesidades especiales, y nació a partir de la experiencia
personal de su creadora. “Es una experiencia nueva para nosotros, pero muy
enriquecedora”, explicó la responsable sobre su participación en el salón,
subrayando que sus prendas buscan combinar funcionalidad y diseño, un enfoque
poco habitual en la moda adaptada. “Las propuestas pensadas para personas con
discapacidades suelen centrarse en lo práctico, pero muy poco en lo divertido o
en el diseño de moda”, añadió, destacando la importancia de dar visibilidad a
este tipo de iniciativas en un certamen de alcance internacional.
Una edición de carácter conmemorativo
Con motivo de la celebración de su centésima edición, Fimi desplegó una serie
de acciones especiales destinadas a poner en valor la trayectoria del certamen.
A la entrada del salón, los visitantes pudieron recorrer una exposición
fotográfica que repasaba los principales hitos de la historia de la feria desde
su nacimiento en 1968. La conmemoración continuó con un desfile retrospectivo
en el que marcas históricas del evento reinterpretaron la moda infantil a
través del tiempo, y que culminó con la entrega de varios reconocimientos a
firmas veteranas como Foque, Boboli y Siena o a Pepa Ortiz, histórica directora
del salón.
La actual gerente de Foque y miembro de la familia fundadora, María del Pilar
López, subrayó el valor emocional y profesional de este homenaje, confesando
que “es muy bonito que la profesión reconozca tantos años dedicados al sector”.
En paralelo, López hizo un balance positivo de la feria y apuntó a la evolución
del salón hacia un espacio cada vez más orientado al networking y al volumen de
negocio. “Antes la feria era la forma de darte a conocer, mientras que hoy es
clave que genere un retorno real”, explicó, recordando cómo Foque ha crecido y
evolucionado de la mano de Fimi desde su primera participación en los años
setenta.
De cara a las próximas convocatorias, la estrategia de Babykid Spain + Fimi
pasa por consolidar este crecimiento de forma controlada, apostando por
proyectos sólidos y por una evolución coherente de la oferta. “Preferimos
crecer de manera pausada, no a base de llenar metros sin sentido”, explicó
Gimeno a FashionNetwork.com, haciendo hincapié en la importancia de generar
un entorno de negocio real para las empresas expositoras. En este contexto, la
organización se encuentra analizando el futuro de Fimi Summer, cuya
convocatoria está actualmente en estudio. Según la directora, la edición de
verano ha funcionado en formato de agenda, pero requiere de una oferta potente
para atraer compradores internacionales, en un momento en el que muchas marcas
concentran sus esfuerzos en las colecciones de invierno, que ofrecen un mayor margen.
“No se trata de eliminar la feria, sino de darle un respiro, hablar con el
sector y analizar bien la situación”, concluyó, apuntando a la necesidad de
explorar nuevos formatos adaptados a los desafíos actuales de la industria.

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