Longchamp obtiene la certificación B Corp

Longchamp anunció el viernes que ha obtenido la certificación B Corp, un hito clave que pone de relieve sus credenciales de sostenibilidad y que, además, apela a los consumidores para quienes estas calificaciones son especialmente importantes.

Pero no se trata solo de sostenibilidad. Esta certificación internacional, otorgada por un organismo independiente, evalúa de forma integral las prácticas sociales, medioambientales, societales y de gobernanza de una empresa. Comprende más de 300 criterios que abarcan todas las actividades de la compañía, desde el diseño y la producción hasta las compras, la distribución, los recursos humanos y la gobernanza, tanto en sus talleres como en su sede y puntos de venta.

La política de RSC de Longchamp está dirigida por el director de Transformación y RSC, Adrien Cassegrain, y busca “integrar plenamente las consideraciones sociales y societarias en la estrategia de la empresa, lo que exige tomar decisiones que sitúen el rendimiento global de la firma casa en una visión a largo plazo”, según explica la enseña. “En este contexto, la certificación B Corp es una herramienta valiosa para materializar los compromisos, identificar áreas de progreso y respaldar la toma de decisiones a lo largo del tiempo, gracias al seguimiento periódico de los indicadores y a la reevaluación de las prácticas, en un afán de mejora continua”, añade. 

Cassegrain señala: “La certificación B Corp nos proporciona un marco claro e independiente para transformar nuestras convicciones en acciones concretas y medibles. Es la manifestación visible de un compromiso que siempre ha estado presente. Este reconocimiento subraya nuestros esfuerzos y, al mismo tiempo, nos compromete a avanzar de forma continua en la incorporación sistemática de consideraciones de RSC en nuestras decisiones y en su impacto a largo plazo.”

La empresa añadió que en 2024 registró resultados significativos en áreas clave, en particular una reducción del 9 % de las emisiones en comparación con 2023. Además, se ha fijado objetivos ambiciosos, como lograr para 2033 una reducción absoluta del 95 % en tCO₂e (toneladas de dióxido de carbono equivalente) de las emisiones de alcance 1 y 2, y del 60 % en las emisiones relacionadas con el transporte aéreo de mercancías (alcance 3) en ese mismo periodo.

Entre otros avances clave, destaca su enfoque de la reparación, con 80 000 productos reparados el año pasado en una red mundial de 33 centros específicos. Ha puesto en marcha una estrategia de regionalización de estos centros entre Europa, Estados Unidos y Asia, limitando así transportes innecesarios y de alto consumo energético.

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