Momad cierra una edición invernal estable y se prepara para una nueva etapa de transformación

En una edición marcada por las inclemencias climáticas, los problemas ferroviarios o la rotura de una tubería en el aeropuerto madrileño, que causó importantes retrasos en la línea que conecta el recinto ferial Ifema con la ciudad, Momad cierra su última edición con un balance continuista en términos de afluencia y con la vista puesta en una profunda transformación de su modelo. Celebrado del 5 al 7 de febrero en Ifema Madrid, el salón de moda, calzado y complementos registró un número de visitantes similar al de la edición anterior, según ha trasladado la organización, a la espera de datos definitivos.

El salón compartió una vez más calendario y ubicación con Bisutex e Intergift, los encuentros profesionales dedicados a los complementos y el universo de la decoración y el regalo, respectivamente. Momad ocupó el pabellón 10, mientras que Bisutex se desplegó en los pabellones 6 y 8 e Intergift se instaló en los pabellones 5, 7 y 9. La feria de moda, en concreto, reunió a más de 200 marcas expositoras procedentes de 15 países, con una oferta centrada en moda femenina y masculina, calzado y complementos, y contó con la incorporación de cerca de una veintena de nuevas firmas, en línea con la estrategia de renovación y dinamización del certamen.

Más allá de la actividad comercial, el salón volvió a apoyarse en un programa de contenidos y actividades entre los que destaca su habitual pasarela, que sirvió de escaparate para las propuestas de varias firmas expositoras, así como un calendario de ponencias centradas en los principales retos del sector. En esta edición, volvió a tener un papel destacado el espacio Boutique Consciente, dedicado a la moda responsable y circular, que reunió a una selección de prendas y objetos eco-responsables, con el objetivo de visibilizar prácticas sostenibles y ejercer una labor divulgativa entre los visitantes profesionales.

Impulso de la artesanía ante el auge de expositores asiáticos

Al igual que en otras convocatorias, varias marcas participaron bajo el paraguas de organizaciones o con el respaldo de administraciones autonómicas, una fórmula que permite a pequeñas empresas acceder a la feria con apoyo logístico y económico. Entre los colectivos presentes estuvieron un grupo de marcas subvencionadas por la Junta de Castilla y León a través del Instituto para la Competitividad Empresarial; Adlib Ibiza, representada por el Consejo Insular de Ibiza, y Málaga de Moda, un proyecto impulsado por la Diputación de Málaga. “Es la cuarta vez que venimos con el respaldo de la Diputación”, detalló a FashionNetwork.com África Benítez, responsable de la firma de mochilas y riñoneras Patadekoala, destacando que la participación en la feria les proporciona visibilidad, acceso a clientes y oportunidades de imagen de marca que difícilmente podrían alcanzar por sus propios medios. No obstante, también subrayó el auge de firmas expositoras de origen asiático, con las que es difícil competir debido a la diferencia de precios. “Nuestro producto es artesanal y hecho en Málaga, y la competencia con productos extranjeros ha ido creciendo con el paso de las ediciones”, admitió.

En esta línea, desde la firma barcelonesa Surkana valoran que, si bien la presencia de expositores asiáticos no es un obstáculo, el objetivo debería ser atraer a marcas de mayor nivel. “A mí lo que me sabe mal es quien no está, no quien está. En otras ferias también hay expositores asiáticos, pero no es un problema porque hay mucho movimiento”, explicó Andreu Sala, recientemente nombrado consejero delegado de la compañía, admitiendo que “la feria tiene que intentar atraer a marcas más elevadas y expositores de origen europeo” con el fin de poder competir con otros salones internacionales. Asimismo, Sala se mostró satisfecho por la buena acogida de la firma también en Bisutex, confirmando su intención de continuar participando en ambos eventos, aprovechando la complementariedad de ambas convocatorias.

Un nuevo proyecto que tomará forma en la convocatoria de julio

De cara a su edición veraniega, la feria afrontará una nueva etapa en la que experimentará una transformación de su modelo. De este modo, Momad celebrará su próxima convocatoria del 23 al 25 de julio, en lugar de en septiembre, un cambio de fechas motivado por la coincidencia del calendario ferial con el Gran Premio de España Fórmula 1 y que, según la dirección, supone el punto de partida de un nuevo proyecto para el salón. Para Julia González, directora de Momad, este reajuste permitirá que algunas marcas puedan incorporarse al evento, aunque también implicará que otras no tengan cabida en esta nueva fórmula.

“Somos conscientes de que con el cambio perderemos algunos expositores, pero también habrá otros que no nos visitaban porque ya habían hecho sus compras antes de septiembre y ahora tendrán la oportunidad de participar”, detalló. Una situación que afectará, por ejemplo, a firmas como Emuná, cuyas responsables revelaron que, aunque en la edición de septiembre obtuvieron mejores resultados y en esta convocatoria han percibido una mayor afluencia, no podrán estar presentes en la cita de julio al coincidir con su temporada alta de venta al público. “Julio es nuestra mejor temporada y no podemos permitirnos cerrar el punto de venta”, señalaron, añadiendo que, de cara a futuras entregas, se plantean repetir en febrero, aunque con un stand más reducido.

Pese a los retos que implica el cambio de fechas, desde la dirección encaran esta nueva etapa con optimismo. “Estamos en un momento en el que vamos a realizar un cambio que el sector lleva pidiendo mucho tiempo, que es tener una feria de moda que sea referente a nivel internacional”, señaló Juan José Estévez, director comercial de Momad, subrayando que la edición de julio se concibe como el primer paso de un proyecto que irá creciendo de forma progresiva. En esta línea, la organización optará por un formato más contenido, empleando el pabellón 5 del recinto, y una distribución diferente, eliminando el esquema tradicional de pasillo central, con el objetivo de ofrecer una experiencia más fluida y diferencial tanto para visitantes como para expositores. “Queremos que quien entre al pabellón vea algo distinto, que sienta que, si no viene, se pierde algo”, apuntó.

Por su parte, Julia González reveló que el nuevo proyecto se articulará en torno a varios ejes estratégicos, con el producto como punto de partida. “Estamos trabajando en una sectorización clara, con el apoyo de un comité de expertos que nos ayude a hacer una curaduría de la oferta y a ordenar el contenido para facilitar la visita”, explicaba. En este contexto, la próxima edición incorporará nuevos sectores y reforzará otros ya existentes, con especial foco en categorías como el "athleisure", la moda baño o el universo de la moda masculina. A ello se suma un refuerzo de la internacionalización, con la voluntad de atraer a más marcas extranjeras y de ampliar el programa de compradores internacionales en función de las necesidades de los expositores. Además, la organización está trabajando en el desarrollo de nuevos contenidos, desde talleres hasta colaboraciones con otros proyectos, con el objetivo de que la feria evolucione hacia un formato más interactivo y experiencial.

Otra de las palancas sobre las que se apoyará esta nueva etapa será el refuerzo de las sinergias con Mercedes-Benz Fashion Week Madrid. En abril de 2025, la pasarela nombró a Asier Labarga como nuevo director, un movimiento que ha permitido avanzar hacia una mayor verticalidad de los proyectos vinculados a la moda. “Aunque las ferias y la pasarela convivían bajo el mismo paraguas, antes no íbamos en el mismo barco y había sinergias que se perdían”, explicó González a FashionNetwork.com. En este sentido, la directora de Momad defendió la necesidad de estrechar la colaboración entre ambos proyectos, entendiendo que se trata de iniciativas complementarias. “El objetivo es recordarle al sector que todo forma parte de un proyecto común, abordando tanto la parte aspiracional de la pasarela como la comercial que tenemos en Momad”, apuntó, subrayando que, aunque no coincidan en el tiempo, ya que la pasarela ha retrasado sus fechas hasta marzo, la intención es construir una colaboración estable, permanente y basada en el aprendizaje conjunto.

En concreto, la próxima entrega de MBFWMadrid será celebrada del 18 al 22 de marzo de 2026, ampliando su duración a cinco días y reuniendo a 30 diseñadores, que tendrán la oportunidad de presentar sus propuestas para otoño/invierno. Por su parte, Momad ya tiene fijada su siguiente cita invernal, que tendrá lugar del 4 al 6 de febrero de 2027, con la intención de continuar ofreciendo un espacio profesional que combine oportunidades de negocio, descubrimiento de nuevas marcas y una experiencia de visita diferenciadora para compradores y visitantes nacionales e internacionales.

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