El salón madrileño de moda y complementos cierra la primera edición de su nueva etapa de transformación con un balance alentador. Entre el 23 y el 25 de julio, Momad celebró su edición estival en el pabellón 5 de Ifema Madrid, debutando un nuevo modelo marcado por el adelanto de sus fechas al calendario de julio y por su celebración independiente, desvinculada en esta ocasión de Bisutex, Intergift y MadridJoya. Pese a un contexto poco favorable, condicionado por las elevadas temperaturas y las obras que actualmente rodean el recinto ferial por la futura celebración del Gran Premio de España de Fórmula 1, el certamen logró cerrar una convocatoria con sensaciones positivas entre organización y expositores. “Aunque al principio había muchas incertidumbres, el balance es bueno, porque el comprador llega al inicio del ciclo de compras y eso favorece el negocio”, explicó Julia González, directora de la feria,
Esta primera convocatoria de la nueva etapa, que la propia González definió como una “Edición 0”, reunió a alrededor de 290 marcas, de las cuales cerca del 60 % eran españolas. Más allá del cambio de calendario, otra de las novedades de la cita fue la reorganización de la oferta mediante una mayor sectorización, con un nuevo recorrido que incluía espacios como Focus Brands, destinado a nuevas firmas con propuestas diferenciales, Best Sellers Area, con productos de elevado potencial comercial, o Conscious Boutique, centrado en iniciativas sostenibles. La programación se completó con una pasarela que acogió tanto desfiles como las Momad Talks, centradas en cuestiones como inteligencia artificial, sostenibilidad, economía circular o construcción de marca.
Algunas de las nuevas incorporaciones destacadas fueron Flabelus y Tintoremus,
dos compañías nacionales inmersas en un importante proceso de crecimiento que
acudían por primera vez al salón. Más allá del cambio de fechas, ambas
coincidieron en que su participación respondía, sobre todo, al nuevo
planteamiento de la feria. “Decidimos venir para tener visibilidad y formar
parte del proyecto, porque hay muchas marcas grandes a las que admiramos que
están aquí”, explicó a FashionNetwork.com la responsable del
departamento de wholesale de Flabelus, subrayando el interés de la firma de
reforzar su proyección internacional. Una percepción compartida por Tintoremus,
en cuyo caso cerca del 40 % de los visitantes procedían de Latinoamérica, uno
de sus mercados prioritarios. “Nuestro principal objetivo era dar a conocer el
proyecto y mostrar un producto con un potencial muy grande”, apuntaron desde el
stand de la firma nacida bajo el paraguas de El Ganso.
Una edición marcada por el adelanto del calendario
Aunque para estas nuevas incorporaciones el atractivo principal residía en el
reposicionamiento del salón, el adelanto del calendario también fue uno de los
aspectos mejor valorados por una gran parte de los expositores. Especialmente
entre las marcas de moda baño, que
este año también vieron cómo la pasarela Gran Canaria Swim Week adelantaba sus
fechas. "Para mí estas fechas son mejores que septiembre ya que hay
compradores que han venido a tiro hecho y quieren llevarse productos para
vender ya", explicó la fundadora de Mommy Loves, Carlota Guillemet, quien
consideró además positivo que Momad y Bisutex se celebren por separado. Una
opinión respaldada por Elena Morales, que aseguró haber percibido ya los
efectos del nuevo calendario. “Creo que el cambio de fechas ha sido muy
positivo, tanto en Gran Canaria Swim Week como en Momad. Después de nuestro
paso por la pasarela grancanaria ya estamos viendo los frutos”, detalló la
diseñadora del mismo nombre. Ambas firmas
acudieron al salón gracias al respaldo de Proexca, la Cámara de Comercio de
Gran Canaria y la propia Gran Canaria Swim Week, dentro de una estrategia que
busca impulsar la presencia de firmas canarias en el mercado peninsular. Este
tipo de colaboraciones forman parte del proyecto que Momad mantiene con
diferentes organismos regionales, como Málaga de Moda o Uniendo Moda Castilla y
León, una fórmula que facilita el acceso de pequeñas empresas al certamen
mediante apoyo económico y logístico bajo un paraguas común.
Más allá de las enseñas nacionales, la feria volvió a reunir propuestas
procedentes de distintos mercados internacionales, con empresas llegadas de
países como Portugal, Italia, Francia o Rumanía. En cambio, una de las
diferencias más visibles respecto a convocatorias anteriores fue la notable
reducción de expositores asiáticos, cuya presencia había generado opiniones
dispares entre parte del sector en la pasada edición. Según explicó González,
se trató de una decisión deliberada, reconociendo que “había firmas que no
encajaban con la filosofía de la feria”, por lo que optaron por “priorizar un
posicionamiento más coherente con el proyecto que queremos construir".
Precisamente el refuerzo del componente internacional fue otro de los ejes de
esta edición gracias al programa de compradores impulsado por Ifema Madrid.
“Hemos trabajado con más de cincuenta compradores de Latinoamérica, Asia y
Europa para ayudar a los expositores a abrir nuevos mercados y generar
relaciones comerciales estables”, señaló Juan José Estévez, gerente comercial
de Momad. Entre ellos figuraban profesionales procedentes de Puerto Rico, Costa
Rica, México, Colombia, Ecuador, Perú, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Francia,
Italia, Alemania, Polonia o Líbano. “Hemos hecho una selección muy cuidada para
que encajaran con el perfil de las marcas presentes y tuvieran capacidad real
de compra”, añadió el responsable.
Independientemente del
salón dedicado a la moda, el calendario ferial de Ifema seguirá su curso
durante septiembre. Entre los días 24 y 27 de ese mes, el recinto acogerá las
nuevas entregas MadridJoya y Bisutex, siendo esta última, según admitió Julia
González, “la feria que probablemente más eche de menos la coincidencia con
Momad, aunque responde a un calendario distinto, más orientado al servicio
inmediato". Aun así, destacó que existen compañías presentes en ambos
certámenes porque les permite dirigirse a perfiles de comprador diferentes. Una
idea que compartió Estévez, para quien esta doble presencia constituye "la
estrategia inteligente", al tratarse de colecciones y momentos comerciales
distintos. Una de esas empresas es precisamente Surkana, que participará de
nuevo en Bisutex para presentar la propuesta de bisutería y la colección de
invierno de la compañía. En cuanto a esta última edición de Momad, su consejero
delegado, Andreu Sala, consideró que “se están haciendo esfuerzos en la dirección
correcta”, reconociendo haber encontrado "más gente de la que
pensábamos", aunque opinó que todavía queda recorrido para reforzar el
posicionamiento internacional del salón. Al mismo tiempo, el responsable de una
de las firmas más veteranas del salón reivindicó el papel del canal multimarca.
“Estoy convencido de que el online tiene un tope. Nosotros queremos que a las
tiendas multimarca les vaya bien y, para ello, nuestro canal digital tiene que
estar limitado”, declaró.
La puesta en valor del negocio multimarca
Una visión que resonó mucho entre los propios compradores. Desde la tienda
multimarca barcelonesa Wings, su fundadora Daniele Borba señaló que este año ha
observado un consumidor más reflexivo que en temporadas anteriores. “La clienta
ya no compra tantas opciones. Busca construir un armario cápsula y piensa mucho
más con qué puede combinar cada prenda”. Esta evolución obliga, en su opinión,
a replantear el papel de las tiendas físicas. “Uno de los grandes impulsos para
el comercio multimarca es crear experiencias y contenidos que atraigan a las
clientas”, explicó, destacando a su vez el papel tractor de determinadas
enseñas. "Si tienes marcas con un buen posicionamiento, generan tráfico y
ayudan a que el cliente descubra otras propuestas", concluyó.
Tras esta primera experiencia en el mes de julio, el salón celebrará su próxima
edición del 4 al 6 de febrero de 2026, recuperando la coincidencia con Bisutex
e Intergift. "Momad volverá a ocupar el pabellón 3, que es más grande,
mientras que Bisutex estará en el 4 e Intergift en los pabellones 5, 7 y 9”,
adelantó González, explicando que “mantendremos la identidad de cada feria,
pero aprovechando las sinergias entre ellas". De cara al próximo verano,
la organización prevé mantener la cita en julio, alentada por la buena acogida
de la última cita y considerando que el nuevo calendario responde mejor a las
necesidades comerciales del sector y puede consolidarse como el punto de
partida del ciclo de compras de la moda en España.

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